¿Pueden participar los hermanos mayores en una sesión newborn?
Cuando nace un bebé, también nace una nueva relación: la de los hermanos. Y no hay mejor momento para empezar a guardar ese recuerdo que durante una sesión de recién nacido.
Es una de las preguntas que más me hacen las familias que reservan una sesión newborn en Ibiza:
«¿Podemos incluir al hermano mayor en las fotos?»
Mi respuesta siempre es la misma: ¡por supuesto! De hecho, me encanta hacerlo. Pero para que la experiencia sea agradable para todos, conviene organizar la sesión de una forma que respete los tiempos tanto del bebé como de sus hermanos.
Las fotos con los hermanos, siempre al principio
Mi recomendación es hacer las fotografías familiares y con los hermanos mayores nada más comenzar la sesión.
Durante los primeros 15 o 20 minutos los niños suelen llegar con ilusión, curiosidad y muchas ganas de participar. Además, el bebé todavía está tranquilo y relajado, lo que facilita conseguir imágenes naturales y llenas de emoción.
Una vez terminadas estas fotografías, lo ideal es que los hermanos se marchen con un familiar —la abuela, un tío o cualquier persona de confianza— mientras continuamos con las imágenes del recién nacido.
¿Por qué organizamos así la sesión?
Una sesión newborn suele durar unas 2 horas. Para un niño pequeño es muchísimo tiempo.
Lo más normal es que, pasado un rato, quiera jugar, moverse o simplemente hacer cosas propias de su edad. Por eso prefiero aprovechar esos primeros minutos, cuando todavía están motivados, y después dejar que vuelvan a disfrutar de su día.
De esta forma conseguimos un ambiente mucho más tranquilo para el bebé y también evitamos que los padres tengan que dividir constantemente su atención entre los dos niños.
Al final, todos disfrutan mucho más de la experiencia.
Algunas de mis fotografías favoritas
Hay imágenes que nunca pasan de moda y que, con los años, adquieren un valor enorme.
Algunas de mis favoritas son:
- El hermano mayor sosteniendo al bebé (siempre con ayuda y de forma completamente segura).
- Un beso en la frente o una caricia en la mejilla.
- Las pequeñas manos de ambos juntas.
- El hermano enseñándole un cuento o su muñeco favorito.
- Toda la familia abrazada.
- Un retrato en blanco y negro de los dos hermanos mirándose.
No busco que los niños sonrían a cámara. Busco que se miren entre ellos. Porque esas son las fotografías que más emocionan con el paso del tiempo.

Cada edad tiene su magia
Cada niño vive la llegada del bebé de una forma diferente, y la sesión también se adapta a ello.
Hermanos de 1 a 2 años
Todavía son muy pequeños para permanecer quietos o sostener al bebé. En estas edades buscamos espontaneidad: una mirada curiosa, una mano que se acerca despacito o una sonrisa inesperada suelen dar lugar a fotografías maravillosas.
Hermanos de 3 a 5 años
Ya entienden mejor el juego de hacerse fotos y suelen colaborar con pequeñas indicaciones. Aun así, prefiero no forzar poses. Las imágenes más bonitas aparecen cuando interactúan con el bebé de forma natural.
Hermanos de 6 años o más
Con un poco de ayuda pueden sostener al recién nacido con seguridad y mantener una postura durante unos segundos, lo que permite realizar retratos más elaborados sin perder naturalidad.
¿Y si el hermano mayor tiene celos?
Es algo completamente normal.
Cada niño necesita su tiempo para adaptarse a la llegada de un nuevo miembro a la familia. Algunos quieren abrazar al bebé desde el primer momento y otros prefieren observarlo desde cierta distancia.
En mi estudio nunca obligamos a un niño a hacer algo que no quiere.
Si no le apetece coger al bebé, no pasa nada. Si solo quiere mirarlo o sentarse cerca de él, también está bien.
No busco una fotografía perfecta. Busco una fotografía auténtica, porque son esas imágenes las que, con el paso de los años, cuentan la verdadera historia de vuestra familia.
El papel de los padres
Cuando hacemos las fotografías familiares, una pequeña organización ayuda muchísimo.
Mientras uno de los padres acompaña al hermano mayor, el otro puede estar pendiente del bebé. Yo me encargo de ir guiando la sesión para que todo fluya con tranquilidad y sin prisas.
Después de muchos años fotografiando recién nacidos, he aprendido que las mejores imágenes aparecen cuando el ambiente es relajado y cada niño puede ser él mismo.
Cómo preparar al hermano mayor antes de la sesión
Una buena idea es contarle unos días antes qué va a ocurrir.
Podéis explicarle algo tan sencillo como:
«Mañana iremos a hacer unas fotos con el bebé. Tú también vas a salir al principio, le darás un besito o le cogerás de la mano, y después podrás ir a jugar con la abuela mientras terminamos.»
Saber lo que va a pasar le da seguridad y hace que llegue mucho más tranquilo.
Mucho más que fotografías
En realidad, una sesión newborn no habla solo del recién nacido.
Habla del hijo único que deja de serlo. De unos padres que vuelven a empezar una aventura maravillosa. De la primera mirada entre dos hermanos. De unas manos diminutas que algún día crecerán.
Es un momento que solo ocurre una vez.
Y precisamente por eso merece la pena conservarlo.
Dentro de unos años vuestro bebé habrá crecido, el hermano mayor será casi un adolescente y esas primeras miradas entre los dos se habrán convertido en uno de los recuerdos más valiosos de vuestra familia.
Si estás buscando una sesión newborn en Ibiza y te gustaría que participaran también los hermanos mayores, estaré encantada de ayudarte a planificarla para que todos disfrutéis de una experiencia tranquila, natural y llena de emoción.


